
Mis cuentos favoritos. Yo voy conmigo.
- May 18
- 2 min read
Hace unas semanas, cuando hablamos de 'Guapa', una amiga del blog, Raquel, me recordĂł este otro cuento tan necesario. Pues hoy lo traigo, gracias a ella. đź’›
A Clara y a otras niñas del club de lectura Melocotón les encanta. Yo lo tengo en casa y me fascina por sus mensajes y sus ilustraciones: el color de las páginas y el aspecto de la protagonista van cambiando según ella se cree lo que le dicen.
'Yo voy conmigo' habla de algo que todas conocemos: dejar de ser una misma para gustar a los demás. Y de cómo volver a encontrarse.
Por aquà os lo dejamos contado en familia. Os recuerdo que está en nuestra biblio y lo podéis coger prestado cuando queráis.
Lo que este cuento nos susurra.
🎠Los introyectos: cuando nos creemos lo que nos dicen.
Los consejos no vienen de monstruos ni de lobos. Vienen de compañeros de clase, amigas del cole, gente normal. Gente que le dice a Violeta: "quĂtate las gafas", "suĂ©ltate las coletas", "no cantes tan alto", "no seas tan alta"... Frases que se nos clavan dentro y nos van cambiando. Eso son los introyectos.
🪞 El espejo no miente.
Violeta hace todo lo que le piden. Pero un dĂa se mira y ya no se reconoce. Y entonces recuerda: ella ya iba con ella misma. Y emprende el camino de vuelta para recoger todo lo que dejĂł atrás.
đź’Ş "Yo voy conmigo" como lema.
No significa ir sola o estar cerrada. Significa que, antes de buscar la mirada de nadie, ya estás tú contigo. Que no necesitas mutilarte para ser querida.
Para las familias.
đź‘§ Con los peques.
Podemos preguntarles: ¿Alguna vez has cambiado algo de ti porque alguien se rió o te dijo algo? Este cuento les enseña que no tienen que dejar de ser ellos mismos para gustar a nadie. Y nosotras, las adultas, a vigilar no meterles nuestros propios mandatos sin darnos cuenta.
đź‘© đź§”Para nosotras.
¿Cuántas veces hemos callado, cambiado, escondido algo nuestro por miedo al qué dirán? Este cuento nos invita a hacer un ejercicio valiente: recoger lo que dejamos atrás. Nunca es tarde para decir: "Yo voy conmigo".
Un ejemplo sencillo.
En casa o en el club de lectura, podemos dibujarnos tal como somos (con nuestras gafas, coletas, pecas, risa…) y al lado cĂłmo creemos que "deberĂamos" ser para gustar. Comparar los dos dibujos y hablar. Ya verĂ©is quĂ© emociones salen.
Cierre: confĂa en la magia de los cuentos.
Leed 'Yo voy conmigo' con voz tranquila. Fijaos en cĂłmo cambia Violeta página a página. Y preguntad (a los peques y a vosotras): ÂżY yo, voy conmigo? El cuento trabaja mientras duermen. Quererse no es egoĂsmo. Es autoestima, es tener un autoconcepto sano. Es el primer paso para querer bien a los demás.
Enlaces a otras entradas.
Preguntas para compartir.
ÂżConocĂais este cuento? ÂżLo habĂ©is leĂdo con vuestras hijas o hijos? ÂżOs ha pasado como a Violeta? Gracias a Raquel por recordármelo, y a Clara y al club MelocotĂłn por prestarle atenciĂłn. đź’›
Con cariño.
Rus.




Gracias por esta entrada junto con las orientaciones que nos das, Quizás, como adultas, una parte difĂcil sea tomar conciencia de a quĂ© he renunciado o en quĂ© he cambiado para poder recuperarlo. Yo, por ejemplo, he aprendido en terapia a tomar conciencia de mi lenguaje interno y tambiĂ©n a preguntarme: Âżesa voz es mĂa? Porque interiorizamos voces bienintencionadas que nos hacen daño sin que nos demos cuenta y que ni siquiera vienen de nosotras mismas.