Meditación "El atrapasueños"
- rus8384
- Feb 1, 2023
- 2 min read

Hola a todas las personas que se pasen por aquí, un abrazo.
En primer lugar quería compartir una reflexión. Estos días, algunas de las personas que vienen a mis clases de gimnasia consciente, me han preguntado si nosotras meditamos en las sesiones. Mi respuesta es sí, al menos tal y como yo entiendo la meditación.
Para mí se puede meditar de muchas maneras:
-Podemos hacer meditación formal, que sería esa parte inicial de la clase y también esa parte final:
Atención plena o minfulness. Ese momento en el que en una postura relajada, prestamos atención a la respiración, al cuerpo y sus sensaciones, a los pensamientos, a los sonidos externos, a los olores... Activamos la conciencia testigo (esa parte de nosotras que observa con cierta distancia lo que ocurre como si fuese un cuento). Observamos todo eso con amabilidad y sin engancharnos a nada. Si la ateción se va del foco señalado en cada ocasión, la devolvemos de nuevo a su objetivo cuando nos demos cuenta. Lo hacemos evitando la crítica y cultivando la compasíon hacia nosotras mismas. En unas ocasiones nos centramos más en la respiración y en otras nos centramos en otro objeto.
Visualizaciones. Cuando imaginamos algo o contamos un cuento con el objetivo de recordar y recuperar nuestro poder personal.
Cantar o recitar mantras. Lo utilizamos cuando cantamos o recitamos afirmaciones totalmente concentradas en ello y en el sentir que nos produce. Ej om, sat chit ananda, me amo y me respeto, vam...
-Podemos meditar en movimiento. Lo hacemos cuando realizamos un ejercicio o postura con plena atención, cuando bailamos poniendo conciencia.
-Podemos meditar creando algo. Cuando pintamos, hacemos las tareas de casa, escribimos, cuidamos a nuestros seres queridos, hacemos deporte, caminamos... Con cualquier tarea podemos meditar si le ponemos conciencia. Para ello hemos de intentar prestar atención total a la tarea que nos ocupa en cada momento y si divagamos volver a poner el foco en el objetivo. Con esto no quiero decir que sea fácil, pero si nos lo proponemos podemos ir incorporándolo a nuestra vida cotidiana. Como solemos decir, respetando nuestros ritmos y procesos personales, reconociendo nuestros límites que van variando en cada etapa de la vida y rindiéndonos a ellos también. Ejemplo: en clase nos dedicamos un día a pasar granos de arroz de una bolsa atención.
Habrá días que necesite estar distraída, nos lo podemos permitir también aunque queramos incorporar la meditación. Se trata de cuidar nuestras necesidades y no de convertir esto en algo tedioso.
Meditar tiene múltiples beneficios, nos ayuda a estar más presentes y conectadas al amor que está en todo (empezando por nosotras), a prestar y percibir los detalles, nos ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, entre otras cositas saludables.
Últimamente estoy teniendo algo de ansiedad. me aplico el cuento y me voy a meditar.
Antes de irme, comparto también una meditación que hice hace un año, apoyándome en la leyenda del atrapasueños. Apta para peques y personas adultas.
Namasté.






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